Derecho UBB debuta en congreso nacional con cinco estudiantes expositores
A solo dos años de iniciar su trayectoria, la Escuela de Derecho de la Universidad del Bío-Bío dio un nuevo paso académico fuera de la Universidad. Cinco estudiantes de segundo año participaron como expositores en el I Congreso Nacional de Estudiantes de Derecho, CONED 2026, realizado el pasado 10 de agosto en la Universidad del Desarrollo, en Santiago.
José Medina, Mirovane Salamanca, Ignacia Barahona, Matías Soperrey y Pablo Yáñez representaron a Derecho UBB en un encuentro que reunió a estudiantes de 12 universidades del país en torno al debate sobre corrupción, ética, Estado de Derecho y ejercicio profesional.
La participación tuvo un significado especial para una Escuela que aún recorre sus primeros años: sus estudiantes debieron superar el proceso de admisibilidad del Congreso y luego exponer junto a alumnos de cursos superiores de otras casas de estudio.
El director de la Escuela de Derecho UBB, Dr. Benjamín Vicente, destacó esa dimensión. “Estamos profundamente orgullosos de que nuestros alumnos hayan participado como expositores en un congreso nacional de estudiantes. Este orgullo proviene tanto de lo impecable de sus ponencias, así como del hecho de que, aun siendo alumnos de segundo año, lograron sortear las etapas de admisibilidad y exponer conjuntamente con alumnos de cursos superiores de otras casas de estudios”.
Dr. Vicente señaló además que Derecho UBB fue la Escuela que presentó el mayor número de estudiantes expositores en el encuentro. “Esto habla tanto de la calidad y desempeño de nuestros estudiantes como del rigor con el que han sido preparados”, sostuvo.
Ignacia Barahona participó en la mesa “En el filo del deber: dilemas éticos, corrupción e integridad en el ejercicio del Derecho”, con la ponencia “La delgada línea entre la ética y la corrupción”. Para ella, representar a una carrera que recién comienza su trayectoria significó enfrentar los nervios propios de la experiencia, pero también mirar más allá de las diferencias entre universidades. “Más que compararme con universidades con mayor trayectoria, quise aprovechar la oportunidad para crecer y llevarme nuevos aprendizajes para seguir construyendo mi propia formación”, explicó. Su exposición buscó ir más allá de considerar la corrupción únicamente como una infracción jurídica. “La corrupción no debería entenderse solamente como una infracción o como una decisión aislada, sino que también debemos preguntarnos qué factores pueden llevar a una persona a justificar una conducta así”, señaló Barahona.
Desde otra mesa, Matías Soperrey desarrolló una reflexión que dialogó con esa dimensión ética. Presentó “El fracaso del formalismo legal: un análisis crítico de la infraestructura ética, los delitos funcionarios y el mito de la alternancia en Chile”, en la mesa “Grietas del Estado de Derecho: abuso de poder, corrupción y fallos de la legalidad en Chile”. “La principal reflexión de mi ponencia fue que la corrupción no tiene por qué entenderse únicamente como un problema de incumplimiento de normas absolutamente técnicas, sino como un problema ético”, explicó Soperrey.
La experiencia, coinciden ambos estudiantes, tuvo un valor que fue más allá de presentar sus respectivos trabajos. “Me llevo la certeza de que todavía tenemos muchísimo que aprender, pero también mucho que aportar. El CONED me permitió conocer otras perspectivas y entender que estudiar Derecho no es solamente aprender normas, sino construir una mirada propia sobre la sociedad”, sostuvo Barahona. El alumno Soperrey lo sintetizó desde su vivencia: “Me llevo la convicción de que estudiar Derecho no es solamente conocer normas, sino que también preguntarnos qué principios y valores deben orientar la aplicación de estas mismas”.
A ellos se sumaron José Medina, con “Corrupción y ética en el sistema de justicia chileno: a propósito de dos casos de la Región del Biobío y la deslegitimación de la justicia”; Mirovane Salamanca, con “Desafío ético profesional contemporáneo”; y Pablo Yáñez, con “Corrupción versus debido proceso en Chile”.
Detrás de esta experiencia estuvieron además los estudiantes Antonia Sanhueza y Felipe Vera, quienes impulsaron y apoyaron la coordinación de la participación de la Escuela, sumando así a CONED 2026 entre sus primeras experiencias en espacios académicos nacionales.

