ENADEL 2025: Observatorio Laboral Biobío presentó resultados clave entorno a la demanda laboral en la región del Biobío
Con la participación de más de 40 actores del ecosistema del trabajo, la instancia dio a conocer los principales hallazgos de la Encuesta de Demanda Laboral 2025, la cual tiene como objetivo caracterizar el empleo en la región del Biobío.
El Observatorio Laboral Biobío, llevó a cabo con éxito el conversatorio “ENADEL 2025: Desafíos del empleo a nivel regional”, instancia en la que participaron 45 representantes de gremios productivos, asociaciones empresariales y de trabajadores, organismos de capacitación, entidades vinculadas al desarrollo social y económico y profesionales de las Oficinas Municipales de Información Laboral (OMIL) de la región del Biobío.
Durante la actividad, se presentaron los resultados de la Encuesta de Demanda Laboral (ENADEL) 2025, estudio sobre demanda de ocupaciones, requisitos en la contratación, requerimientos formativos, impacto de nuevas tecnologías, etc., de más de 400 empresas de la región, pertenecientes a 12 sectores económicos.
El informe evidenció que el empleo durante 2025 se concentró en empresas medianas (32,1%) y grandes (25,9%), a pesar de que por tamaño de ventas las pequeñas empresas fueron las que más generaron ganancias. En cuanto a los sectores económicos que más crearon trabajo, el sector de la Construcción fue el principal motor laboral (19,3%), seguido por Servicios personales (14,7%), Industria manufacturera (14,0%), Comercio (11,7%) y Transporte, comunicaciones y servicios de información (9,9%) .
Por otra parte, el 70,0% de las contrataciones se concentran en perfiles operativos y elementales, reflejando que parte importante de las vacantes cubiertas se concentraron en ocupaciones que suelen presentar requisitos relativamente acotados en términos de educación formal y experiencia laboral.
Los grupos ocupacionales más contratados fueron: Ocupaciones elementales (obreros de la construcción de edificios, auxiliares de aseo y obreros de obras públicas), Artesanos y operarios de oficios (carpinteros de obra, albañiles, electricistas de obra) y Operadores de instalaciones, máquinas y ensambladores (operadores de máquinas para elaborar alimentos, bebidas y cigarrillos; conductores de camiones pesados y de alto tonelaje, y operadores de instalaciones de procesamiento de la madera).
Según el documento, el principal canal de reclutamiento son las recomendaciones de trabajadores (29,7%), seguido por las redes sociales (13,5%) y la recepción de CV de manera presencial (13,1%). En contraste, los mecanismos más tradicionales o institucionales, como la radio, los diarios y las Oficinas Municipales de Información Laboral (OMIL), muestran una menor utilización.
El 66,3% de las vacantes en la región necesitó una licencia o certificación para ser contratada. Sin embargo, solo el 33,7% fueron certificaciones formativas de competencias, lo que indicó que los trámites administrativos como el certificado de antecedentes, de estudios o de salud, prevalecen por sobre la acreditación de cursos o de capacitaciones relacionadas al rubro.
En cuanto a los requisitos de contratación, un 49,7% de las empresas encuestadas no exige experiencia previa y un 35,0% no exige educación formal para el cargo. Por otro lado, un 27,6% de las empresas prefiere contratar a egresados Científico-Humanista (27,6%) sobre los Técnicos Profesionales (8,7%), reflejando una relevante desconexión entre la Educación media técnico-profesional (EMTP) y la valoración empresarial.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención fue que el 56,7% de las empresas encuestadas tuvo dificultades para contratar o retener personal por desajuste de competencias, en donde el 23,6% de las y los candidatos no cumplen con las habilidades técnicas requeridas, el 22,8% no poseen habilidad blandas o socioemocionales, el 14,8% no tiene la experiencia laboral mínima exigida, el 12,8% no acepta la remuneración ofrecida, el 9,3% rechaza la vacante por la ubicación geográfica y solo el 9,0% fue por falta de postulantes.
Posterior a la presentación de resultados, se desarrolló un panel de conversación junto a Luis Méndez, director del Observatorio Laboral Biobío y académico de la Universidad del Bío-Bío; Camila Álvarez, seremi del Trabajo y Previsión Social Biobío; Miguel Becerra, profesional SENCE Biobío y Eduardo Peñafiel, coordinador de la Oficina de Información Laboral (OMIL) de Concepción.
Desde distintas aristas, los panelistas analizaron los resultados de ENADEL 2025 y reflexionaron acerca de los desafíos y oportunidades que enfrenta el empleo en la región del Biobío.
Al respecto, el Dr. Luis Méndez indicó que al ser construcción, servicios, industria manufacturera, comercio y transporte los sectores que más demandan ocupaciones, son estos los que podrían generar mayor movimiento económico, pero que se necesitan políticas territoriales para impulsar a la región.
“Es verdad que todavía la tasa de desempleo en la región del Biobío está muy alta, llegamos al 10,4%, pero en la medida que hayan políticas públicas regionales sectoriales y específicas para impulsar la actividad económica, serían estos sectores los que podrían generar mayor ocupación y mayores oportunidades laborales para la región. Sin embargo, no podemos seguir esperando resultados de políticas nacionales de corte macroeconómico, debemos generar políticas locales y por eso es tan relevante la ENADEL”, explicó el Dr. en Economía y académico de la Universidad del Bío-Bío.
La seremi Camila Álvarez aseguró que esta encuesta permite diseñar políticas públicas, al entregar evidencia y resultados acerca de qué es lo que está requiriendo el mercado laboral, cómo mejorar la intermediación laboral y también cómo hacer el “match” entre las oportunidades, las necesidades y el mercado del empleo.
“Estos resultados regionales son vitales al entregarnos una mirada local acerca de cuáles son las calificaciones profesionales y técnicas de educación para los principales puestos de trabajo, por lo que esta información nos permite a nosotros fortalecer al SENCE y fortalecer el trabajo con las OMIL, para tener más oportunidades de empleo”, indicó la autoridad regional.
Miguel Becerra, coincide con lo mencionado por la secretaria regional ministerial, pues considera que ENADEL entrega antecedentes que pueden servir para las distintas entidades públicas en la toma de decisiones.
“Desde SENCE tenemos que lograr llegar con capacitaciones que tengan pertinencia y que estén vinculadas con lo que se está requiriendo en el mercado laboral. Uno de los puntos que ha llamado más la atención es que se están requiriendo por sobre todo habilidades blandas, que tienen que ver con trabajo en equipo, coordinación, ética, etc. por lo que desde los servicios de capacitación tenemos que comenzar a incorporar efectivamente, además de capacitaciones en habilidades técnicas, también habilidades transversales”, señaló el profesional.
Desde la perspectiva de las OMIL, Eduardo Peñafiel indicó que uno de los resultados más relevantes es que el “boca a boca” o la recomendación por otro trabajador continúa siendo el principal canal de reclutamiento utilizado por las empresas, lo que refleja que muchas oportunidades de trabajo siguen circulando de manera informal.
“Las OMIL debemos hacer una autocrítica, porque que aparezcamos entre los últimos lugares como canal de reclutamiento nos demuestra que todavía existe una brecha entre la oferta de servicios que entregamos y el reconocimiento que tienen las empresas y la comunidad sobre nuestro rol. Debemos fortalecer la vinculación con el sector productivo, mejorar nuestros procesos de intermediación y generar mayor confianza para que las empresas vean en las OMIL un socio estratégico para encontrar talento y así avanzar hacia mecanismos de acceso más transparentes y abiertos”, afirmó el coordinador.
En cuanto al sector comercio, al ser uno de los sectores que generó más empleo, el presidente de la Federación de Cámaras de Comercio, turismo y servicios de la Región del Biobío (FECOMTUR), Juan Antonio Señor, mencionó que si bien el comercio siempre ha sido una actividad que requiere mucha mano de obra, el impacto de las nuevas tecnologías urgen de capacitación.
“Hoy día tenemos la integración de la tecnología. Tenemos las cajas automáticas, tenemos la venta por internet, que también es comercio, pues muchos de nuestros comerciantes están realizando ventas por internet y redes sociales, y eso está muy bien, pero eso requiere capacitación”, manifestó.
Desde la perspectiva de los trabajadores, el vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria, Iván Montes, destacó que este estudio da varias pistas de cómo se comporta en realidad el mundo laboral que está empleado.
“Una de las indicaciones que nos hace esta radiografía es sobre el nivel académico de los trabajadores que hoy día se está contratando, en donde no se está tomando mucho en cuenta los niveles técnicos y eso es una alarma”, mencionó el dirigente.
La Encuesta Nacional de Demanda Laboral (ENADEL) es el estudio del mercado laboral más importante que se realiza en el país y es ejecutado por la red de Observatorios Laborales dependientes de la Subsecretaría del Trabajo. En la región del Biobío, su gestión está a cargo de la Universidad del Biobio desde 2017. Para revisar el informe completo, puedes entrar en: https://www.subtrab.gob.cl/wp-content/uploads/2026/08/8.-Informe_ENADEL_2025_Biobio.pdf











